lunes, 15 de febrero de 2016

Chocotella calentito.


¿A quién no le gusta beber algo calentito antes de dormir? Pues hoy traigo una receta rápida y sencilla, que se prepara en no más de cinco minutos.

Chocotella:
-25 gramos de chocolate negro.
-1 cucharadita colmada de Nutella.
-Extracto de vainilla (opcional).
-Leche.

En una taza de tamaño mediano troceamos las onzas de chocolate y añadimos la cucharadita de Nutella. Llenamos la taza con leche y añadimos unas gotas de vainilla. Metemos la taza en el microondas en el modo descongelar durante dos minutos. Cuando pase el tiempo, removemos con una cuchara el contenido hasta que las onzas de chocolate se hayan disuelto totalmente. Después, subimos la potencia del microondas y calentamos por treinta segundos más, o hasta que esté caliente al gusto.

Si te sientes muy indulgente, puedes ponerle nata montada y nubecitas por encima, lo dejo a tu elección.

Ahora solo necesitas un buen libro con el que acompañar esta reconfortante bebida. ¡Disfrútalo!

martes, 9 de febrero de 2016

Manzatortitas


Según Wikipedia, el martes de Carnaval en Reino Unido existe la tradición de celebrar el día de la tortita, justo la clase de festividad que me gusta importar. De hecho, fue gracias a esta celebración que se comieron las primeras tortitas en mi casa. Lo he recordado mientras escribía el post. Cuando aún estaba en primaria, en mi libro de inglés hablaban de la fiesta e incluían una receta de tortitas. Aún no sé cómo, convencí a mi padre de que probara a hacerlas. No recuerdo la receta porque la fue modificando, pero conociéndolo, llevaría cantidades ingentes de azúcar. Papá te quiero, pero si algún día tengo diabetes, tendrás parte de culpa.

Fueron muchos los domingos de desayuno con tortitas, muchos los cumpleaños de reunión y tortitas… Pero nos hicimos mayores. Hora de tomar el relevo. 

lunes, 8 de febrero de 2016

La Reina de Amron.


Seyala (pastel sobre lámina, 2010)

Hay cosas que decides hacer y otras que, sencillamente, surgen. Creo que la escritura es una de las segundas. Supongo que habrá escritores que se sientan delante del papel, diseñan una historia y empiezan a darle forma. Mi forma de trabajar no tiene nada que ver, no invento las historias, las descubro. Así nació el Reino de Amron. 

El verano en el cumplí los quince fue especialmente solitario. Eso significa mucho tiempo libre, que invertí en conocer a los primeros personajes, Nalím y Seyala. En aquel tiempo, funcionaban casi como unos muñecos mentales con los que jugaba de vez en cuando. Poco a poco, el juego se fue convirtiendo en algo más complejo.